ESN España organizó en Benicàssim su evento formativo en materia de Impacto Social en el que fueron protagonistas áreas como la sostenibilidad y la inclusividad, con participación de Universitat Jaume I y Fundación ONCE.

El último fin de semana de enero más de 70 voluntarias se dieron cita en Benicàssim, en la costa de Castellón, con la Agenda 2030 sobre la mesa. Esta Agenda, también conocida como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, es el compromiso de la Unión Europea para construir una sociedad que nos pueda sobrevivir, tanto en lo social como en lo medioambiental. ESN, como entidad europea presente en más de 40 países de dentro y fuera de la Unión, ha condensado estos 30 objetivos en lo que llaman Impacto Social, y organiza un evento formativo a nivel nacional, donde personas voluntarias de las 38 secciones del estado ponen el punto de mira en el enriquecimiento de la sociedad a través del estudiantado internacional.

 

Con una diversa agenda formativa, el voluntariado ha estado viendo como las actividades que tradicionalmente ofrecen a las más de 100.000 personas que acoge España en una movilidad internacional, con talleres y propuestas formativas que trataron los grandes debates de nuestros días como son la sostenibilidad medioambiental; la inclusividad de diferentes tipos de personas; las oportunidades laborales y oportunidades de empleo juvenil; la importancia de la promoción cultural y patrimonial; y una de las que más abandera nuestras nuevas generaciones: la salud, tanto mental como física y sexual.

 

 

El evento, conocido como Social Impact Training Event (SITE, siempre con acrónimos), contó además con la participación de 3 personas externas a la asociación que hicieron hincapié en la importancia del voto joven en las próximas Elecciones al Parlamento Europeo. Otras instituciones que participaron en el evento fue la Universitat Jaume I de Castellón y la Fundación ONCE, que contaron con un espacio en la agenda formativa.

 

Este evento es un ejemplo de lo que una asociación juvenil puede llegar a realizar y la calidad formativa que sus personas voluntarias pueden llegar a recibir. La formación en el voluntariado es clave para asegurar que un simple voluntariado consiga cambiar el mundo, y luche para que las nuevas generaciones tengan el futuro que merecen.

 

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